BCS sufre de un serio estrés hídrico y en Los Cabos prevalece la carga poblacional que demanda de manera sentida el agua potable; mientras que el gobierno federal encabezado por Claudia Sheimbaum decidió a través de modificaciones de ley, otorgar una distribución equitativa y sujeta a una planeación nacional y regular el uso de este vital recurso, para que llegará a los hogares de los mexicanos y garantizar el bienestar, en la entidad es todo lo contrario.

Y es que se hizo pública que la Comisión Nacional del Agua en Baja California Sur, dio en concesión por 6 años; a partir del 2024, a conocida industria refresquera, la explotación anual superior a los 400 millones de litros de agua en la capital del estado, contraponiendo así, las disposiciones y políticas públicas dispuestas por la cuarta transformación, especifico la Ley General de Aguas Nacionales.

Esta Concesión número 858327otorga a está refresquera el derecho para explotar aguas nacionales subterráneas por un volumen anual de 425 mil metros cúbicos, es decir, 425 millones de litros, para uso industrial, con una vigencia de seis años; esto en el acuífero 0324 ubicado en la ciudad de La Paz.

En las modificaciones a la Ley de Aguas, los cambios más destacados de esta legislación incluyen que la prioridad inamovible es el consumo humano y la restauración ambiental como eje rector. Si existe escasez, las autoridades pueden reducir o cancelar los volúmenes de agua concesionados a empresas o particulares para garantizar el abastecimiento básico, algo que en Baja California Sur no se está considerando.

La pregunta es, reconsiderara el titular de Conagua aplicar las normativas y priorizar el vital recurso para las colonias populares o beneficiar a empresas trasnacionales….