Gustavo Vertiz Romero 

Ciudad de México .-  Dentro del Foro Siglo XXI de Fundación Telmex la  psiquiatra española Marian Rojas Estapé inició su charla con una introducción a su persona y como eligió ser psiquiatra y compartió historias personales enfocadas en problemáticas que ha visto y apoyado a solucionar en sus viajes. 

Más adelante expuso el punto de vista psiquiátrico del porque la humanidad entra en una especie de conflicto interno que afecta su vida diaria.  

Encontrándose qué las personas estén más irritables, impacientes y les cuesta prestar atención, no se gestionan bien los impulsos y  otros factores. 

Detallo que esto  se basa en tres teorías: 

La primera es la intoxicación por el cortisol conocido como hormona del estrés, la cual se activa cuando la supervivencia física, social, laboral entre otras, está en riesgo, causando problemas de razonamiento. 

 De igual modo menciona que la persona debe  aprender a gestionar los problemas. 

La segunda es la intoxicación a la dopamina siendo la hormona de la felicidad, excitación, placer, de lo que disfrutemos, la cual funciona como un sistema de recompensa, no obstante, el abuso de esta puede crear una adicción, la cual a posterior puede generar dolor, aburrimiento, irritación o molestia, desencadenando  así la adicción para evitar estos sentimientos. 

La última teoría o diagnóstico, se basa en vivir en una profunda crisis de atención lo que lleva a la corteza prefrontal a un mal funcionamiento, y es que  corteza prefrontal es la encargada de prestar atención, de la concentración, de gestionar los impulsos, de razonar, empatizar, meditar etc.

En esta teoría mencionó que  el problema que pudiera  causar el uso de la tecnología en los niños, desde pequeños puede causar un mal control y gestión de la corteza prefrontal en el futuro. 

Subrayó que esto se deriva a que  en la actualidad esta área del cerebro este “bloqueada” creando una adicción a lo irrelevante, lo segundo es una adicción a lo superficial, complicando así el pensamiento reflexivo. 

Por último, el bloqueo de la corteza prefrontal polariza las cosas volviendo las cosas blancas o negras. 

Para finalizar su ponencia menciona que no se debe tener miedo a pedir ayuda cuando sintamos que no podemos solos o acompañados de seres queridos.